Desarrollo de apps iOS y Android a medida para empresas, turismo rural y proyectos de la comarca del Baix Maestrat. Trabajo 100% remoto con foco en rendimiento, usabilidad y retención.
El desarrollo de apps móviles en Chert/Xert ya no es un servicio reservado a startups de grandes ciudades. En el Baix Maestrat, negocios de sectores tan distintos como el turismo rural, la citricultura o la hostelería necesitan herramientas digitales que les permitan diferenciarse, fidelizar clientes y operar con más eficiencia. En MJora Studio trabajamos con empresas y emprendedores de la comarca que buscan una app a medida, no una solución genérica que les obligue a adaptarse al software.
Nuestra sede operativa está en Castellón capital, pero el modelo de trabajo es 100% remoto, lo que encaja especialmente bien con municipios como Chert/Xert, donde el tejido empresarial se concentra en el comercio local, la agricultura y el turismo vinculado al Parque Natural de la Tinença de Benifassà. Esto nos permite mantener una relación directa y ágil con el cliente, sin que la distancia penalice la comunicación ni la calidad del producto. Reuniones por videollamada, prototipos compartidos en Figma y demos periódicas en cada sprint de desarrollo.
Desarrollamos aplicaciones nativas en Swift para iOS y Kotlin para Android, las dos tecnologías que permiten extraer el máximo rendimiento del dispositivo y ofrecer una experiencia de usuario que se siente parte del sistema operativo. Apostamos por nativo porque la mayoría de los proyectos locales —una app de reservas para una casa rural, una herramienta de gestión de campo para una explotación citrícola, una app de fidelización para un restaurante— necesitan fluidez, bajo consumo de batería y acceso completo a notificaciones, cámara, geolocalización y widgets.
El proceso arranca siempre con una fase de discovery en la que analizamos el modelo de negocio, los usuarios objetivo y los casos de uso prioritarios. A partir de ahí, definimos el alcance del MVP, la arquitectura técnica y un roadmap realista por sprints. Esta forma de trabajar evita los sobrecostes típicos de proyectos que empiezan sin una definición clara y permite entregar un producto funcional en 8-12 semanas para la mayoría de MVPs.